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Duckett Creeka un paso adelante
El arribo de empresas de alta tecnología le infundió vida a una tranquila zona rural de Missouri, Estados Unidos. Pero también saturó la infraestructura para aguas residuales. Ahora, un nuevo sistema, cuidadosamente planificado, cubre las necesidades presentes y futuras de la zona.

 
 

 

Finalmente logro abrirme camino a través de los espinos hasta la cima de la colina. Desde allí veo la nueva planta de tratamiento de aguas residuales del Distrito Sanitario de Duckett Creek, DCSD, en el condado de St Charles, Missouri, 30 kilómetros al oeste de St Louis. A excepción del olor de la hierba y la tierra, no se percibe ningún otro olor. Unos gigantescos tanques llenos de un líquido burbujeante parecen, a la distancia, tazones de chile con carne hirviendo.
    
La planta está ubicada en un pequeño valle, rodeado sólo de colinas y árboles. "Si tenemos suerte, puede que veamos un ciervo", dice Rick Higgins, director de operaciones del dcsd, mientras me enseña las instalaciones.
    
Es difícil imaginar que se trata de una de las regiones de crecimiento más rápido de Estados Unidos, pero a medida que dejamos la planta y doblamos el recodo, veo grúas y topadoras preparando el terreno para edificios que brotan como hongos.
    
Hace treinta años, la zona era básicamente agrícola y la mayor parte de las casas tenían sus propias fosas sépticas. Había pequeñas plantas prefabricadas, pero sólo una instalación de tratamiento. Pero a principios de los 80, proyectistas del condado de St Charles empezaron a promover un nuevo corredor de alta tecnología a lo largo de la carretera 40/61 para generar puestos de trabajo mejor retribuidos.
    
A medida que empezó a crecer la población, algunos de los viejos sistemas de alcantarillado empezaron a fallar. La situación se convirtió en un importante problema. Tom Engle, director ejecutivo del dcsd, recuerda que las ciudades vecinas no estaban dispuestas a ampliar sus límites para incorporar la región en sus sistemas de alcantarillado.
    
En 1978 se fundó el dcsd para enfrentar la situación, explotando varias instalaciones pequeñas. En 1988, se inauguró la nueva planta con una capacidad de 17.400 metros cúbicos diarios de aguas residuales.
    
Pero los proyectistas se dieron cuenta de que el crecimiento de la zona pronto superaría incluso la capacidad de la nueva planta. Por eso hicieron planes para una nueva instalación de tratamiento de aguas residuales y una estación de bombeo para otros 10.200 metros cúbicos diarios de agua.
    
En 1994, se consiguió financiación para la planta y se eligió un emplazamiento adecuado: más arriba de la planicie aluvial del río Missouri, en el Research Park Industrial Complex de Missouri, aislada de las zonas residenciales por instalaciones empresariales y por un campo de golf vecino.
    
Un riachuelo cercano proporcionaría el canal natural necesario para llevar las aguas residuales tratadas al río más cercano. Del emplazamiento no se retiró nada de tierra o roca sino que se la utilizó durante el proceso de construcción. La construcción requirió 6,7 kilómetros de tubería de carga, 12,9 kilómetros de alcantarilla maestra y de enlace, y más de 9.200 metros cúbicos de hormigón.
    
La nueva planta, que entró en servicio en 1999, está completamente automatizada, monitorizada y controlada por el avanzado sistema informático SCADA, Sistema de Adquisición de Datos y Control Supervisor. En la planta de tratamiento se está utilizando Tecnología de Zanjas de Aislamiento por Fases, con un 20% menos de consumo energético que su predecesora.
    
Todas las aguas residuales tratadas en la instalación se bombean a través de la estación de bombeo Highway K usando bombas sumergibles Flygt. Una vez eliminados todos los contaminantes, se vierte el agua transparente y desinfectada al riachuelo cercano. Parte de las aguas residuales tratadas se derivan a un lago, que se utiliza para regar el cercano Club de Golf de Missouri Bluff, sede del Nike Tour Classic Tournament. Los biosólidos recuperados se reciclan como abono para recuperar las tierras de labrantío de la zona que se vieron afectadas por una importante inundación en 1993.
    
"Una y otra vez nos hemos destacado por ser los primeros en utilizar los últimos avances tecnológicos", dice Higgins. Me muestra una pared, en el edificio de oficinas, cubierta de galardones y premios. Hace muy poco, Duckett Creek recibió el premio de la Agencia de Protección Medioambiental como la instalación líder de tratamiento de la región en materia de operaciones y mantenimiento.
    
Higgins explica que en Europa es más común usar tecnología punta porque las instalaciones de tratamiento europeas se guían por factores que no se dan en Estados Unidos. Las tarifas eléctricas europeas, por ejemplo, son mucho más altas, lo que obliga a reducir el consumo energético. En Europa, los requisitos de vertidos también son mucho más estrictos.
    
Pero los proyectistas de Duckett Creek prevén el endurecimiento de las normas ambientales en Estados Unidos, y querían evitar tener que modernizar y reconfigurar cuando se implantaran regulaciones más estrictas. Tras calcular cuánto se ahorraría en electricidad y tras hacer análisis del ciclo vital de los equipos, concluyeron que la planta sería una buena inversión.
    
"Como resultado, hemos terminado no sólo teniendo costes energéticos más bajos, sino también una calidad de agua vertida más fiable", dice Higgins. "De hecho, hemos mejorado las dos cosas. Es cuestión de estar al día con los últimos avances".
    
Actualmente, el Distrito Sanitario de Duckett Creek sirve a más de 96.000 personas y procesa unos 27.600 metros cúbicos diarios de aguas residuales entre sus dos instalaciones. La zona continúa creciendo a un ritmo vertiginoso, con un crecimiento medio anual del 8,5%. Algunas de las últimas incorporaciones son Mastercard International y MCI Worldcom, que generarán 5.000 nuevos puestos de trabajo en la región. Con una tasa de crecimiento tan rápida, la zona urbanizada pronto se extenderá más allá de los límites del dcsd, probablemente a zonas sin urbanizar al oeste del distrito.
    
"La gente de allí tiene sus tierras y sus granjas de caballos, y no quieren oír hablar de urbanizaciones", dice Tom Engle. "Pero las ciudades de alrededor no tienen por donde expandirse y los promotores presionan mucho para entrar en esas zonas".
    
Higgins dice: "Resolver este conflicto no es una fórmula de ingeniería; se trata más bien de una fórmula de cooperación".
    
Y no hay duda de que este dilema se resolverá de la mejor manera posible; el éxito de la planificación esmerada en el Distrito Sanitario de Duckett Creek se ha convertido en un modelo de desarrollo inteligente y respetuoso con el medio ambiente para todo el país.



Algunos elementos clave de la planta:
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Sistema de Adquisición de Datos y Control Supervisor (SCADA) que avisa a la sede central del distrito y a buscapersonas cualquier fallo en el funcionamiento de los equipos.
* Tecnología de Zanjas de Aislamiento por Fases. Pone en marcha y desconecta automáticamente diferentes partes de la planta, en función de la necesidad, lo que ahorra energía en períodos de bajo caudal. Esta tecnología también reduce la necesidad de mano de obra y mantenimiento, prolonga la vida útil de los equipos, asegura una mezcla suficiente en el depósito de aireación así como reduce los olores y la corrosión de los equipos.
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Monitores y controles de oxígeno disuelto (OD) en las zanjas de oxidación.
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Aireación del lodo con Control de OD.
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Procesamiento y almacenamiento de biosólidos deshidratados.
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Desinfección por rayos UV
* Control químico de olores y un sistema automatizado de clarificación por lavado.


Poderoso respaldo
Las aguas residuales son bombeadas cuesta arriba desde la estación de bombeo a través de una tubería de carga de 6,4 kilómetros de largo. Hay cinco bombas sumergibles antideflagrantes instaladas en un pozo húmedo de 600 metros cúbicos.
* Cuatro bombas Flygt CP 3231, de 186 kW y una capacidad de 11 m3/minuto a una altura manométrica de 60 metros.
* Una bomba Flygt CP-3300, de 66 kW y una capacidad de 3,6 m3/minuto a una altura manométrica de 55 metros.
    
Un sistema integrado de control doble, que detecta los niveles del pozo húmedo, monitoriza las bombas. Cuando el tiempo es seco, la bomba de 66 kW es suficiente. Cuando el caudal es más alto, tres de las unidades de gran tamaño operan individualmente de una manera alternativa que reduce el desgaste.
    
El sistema de guías, y la forma de introducir y sacar las bombas, tuvo importancia en el proceso de selección. El sistema suministrado por ITT Flygt era uno de los más seguros, tanto para el operario como para la bomba. Además, el distrito había tenido problemas de instalación con bombas de otros fabricantes, pero esos problemas desaparecieron con el sistema de bridas usado por ITT Flygt

© ITT Flygt AB, Solna, Suecia, 2001. Reservados todos los derechos.